A Dilo. Enséñalo.
Escríbelo como se lo contarías a un amigo. Añade una foto y traza una línea sobre algo que hayas medido. Los extremos se ajustan a los bordes reales.
¿Por qué la medida? Porque una foto no distingue 60 mm de 66 mm. Tú sí, en cinco segundos con una regla.























